¿Cómo saber cuándo se vuelve a estar preparado, cuándo se está dispuesto a saltar de nuevo?
Las heridas se cierran, pero existen cicatrices que duran para siempre, relojes de arena en punto muerto y palabras que deben escribirse con mayúsculas para ser entendidas.
No quiero susurrarlo, quiero gritarlo. Y es por ello por lo que me lo tomo con calma.
Hace tiempo que al caminar miro al final de la calle y no a mis pies.
Odio cuando se me escapa el plural de las palabras cuando mi vida es un monólogo contado en el filo de una tabla, con la pena y la tristeza haciendo presión con su espada en mi espalda.
Se puede pasar página, pero el papel se calca y aún puedo ver todo lo que fuimos y ya nunca más seremos.
Todas esas risas que ahora son llantos.
Todas esas palabras tan bellas que ahora son insultos mal escupidos.
Todos esos momentos que ahora son recuerdos.
¿Borrón y cuenta nueva?
De momento borrón, luego ya veremos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario